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Frente a la inconsulta y apresurada decisión del intendente Jorge Macri en dejar cesante a poco más de 214 trabajadores municipales, las dos entidades gremiales lograron hacer valer el sentido común: más de 150 contratados fueron reincorporados. Si bien no es ningún secreto que el anterior intendente dejó un camino plagado de nuevos contratados y de funcionarios con suculentos salarios (más de$ 12.000), lo cuestionable fue la metodología utilizada. La nueva impronta comunal se despacho con la no renovación de los contratos sin habar consultado a los actores principales.
No es ningún secreto que entre los ñoquis a la japonesa y los PROñoquis, el municipio de Vicente López bien podría armar un Pyme. Sin embargo, la necesidad de mostrarse firme y seguramente con un mal asesoramiento político el nuevo vecino asumía la intendencia cometiendo un acto cuanto menos, apresurado.
Solo la postura gremial -tanto la que expresa el Sindicato de Trabajadores Municipales que preside Víctor Pirillo, como el ATE de Fabián “Moncho” Alessandirni- y el adecuado manejo político del Secretario de Gobierno Municipal, Cesar Torres, facilitaron que las cosas no derivaran un camino inseguro.
Fue el propio Pirillo quien se ha mostrado, en primer termino, conforme con la reincorporación. No obstante, el abogado pretende que se analicen todos lo despidos y sobre todo que se ponga el acento en directores y jefes políticos nombrados por la anterior gestión que cobra sueldos superiores a los $12.000. La defensa de los trabajadores conto con el respaldo de todos los bloques opositores. Un proyecto de la concejal Graciela Aleña también abrió la puerta a un acercamiento de las parte.-
Fuente -Diario Lo Nuestro-
CTA-AJB SAN ISIDRO
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